10 errores sobre las operaciones de obesidad

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A continuación, desmitificaré 10 errores comunes sobre las operaciones de obesidad, que suelen creer algunos de los pacientes que visitan Clínica Obésitas:

  1. La operación es para personas sin voluntad, y que se han dejado llevar…:

Es cierto que la voluntad juega un papel fundamental en todos los aspectos de la vida, pero muchas veces, “nuestra naturaleza” puede ser más fuerte que nuestra voluntad. Cuando una persona ha heredado una tendencia clara a la obesidad, con una morfología muy parecida a su madre o a su padre, que padecen obesidad, ¿qué culpa podemos cargar sobre ese niño o joven?. Otras veces el caso no es tan evidente, y aunque en los principios de la obesidad, durante años el paciente tuvo el control, pero poco a poco fue subiendo escalones y su voluntad se fue mermando. Cuando el exceso de peso se percibe como una muralla infranqueable, el paciente cae en el desánimo, y la obesidad crece aún más y más.

El paciente es “quien más se quiere a si mismo”. Si él/ella ha tomado la decisión de necesitar una operación, debemos darle nuestro apoyo y ayudarle.

  1. Es mejor que siga con obesidad, cuidándome, que operarme de obesidad:

Esta es otra idea falsa. Actualmente, las operaciones de obesidad son tan seguras en manos de equipos muy experimentados, y la pérdida de calidad de vida tan grande con la obesidad,  que no tiene sentido esta afirmación. Además, las enfermedades asociadas a la obesidad, son severas y acortan la vida. No tiene sentido mirar para otro lado y no buscar una solución….  

  1. Padezco obesidad, pero no tengo problemas de colesterol, diabetes…, no necesito operarme de obesidad.

Es cierto que existen obesidades sin problemas metabólicos asociados, pero esa obesidad causa daño por sí misma. El exceso de peso degenera y desgasta más rápidamente las rodillas, caderas y tobillos, además de problemas en la columna lumbar. La obesidad abdominal, disminuye la capacidad respiratoria, y el acúmulo de grasa en el cuello (más frecuente en el varón) causa apnea del sueño. Además del daño puramente mecánico, la obesidad causa un proceso inflamatorio crónico que daña todos los vasos (vasculitis), empeora o desencadena enfermedades relacionadas con la inmunidad (asma, alergias, psoriasis, enfermedades reumáticas en general), y produce un bloqueo insulínico (aunque no se manifieste diabetes durante mucho tiempo).

  1. Las operaciones de obesidad son muy peligrosas, “te juegas la vida en la operación”:

Hoy en día, la tecnología de las operaciones ha avanzado mucho. En manos experimentadas, con muchas operaciones realizadas, un buen equipo en quirófano, y los mejores medios técnicos, las operaciones de obesidad son muy seguras; las complicaciones son excepcionales y no debe existir mortalidad. Esto significa, que las pocas complicaciones que pudiesen producirse, debe tenerse preparados protocolos de actuación inmediata para resolverlas, además de los conocimientos y el equipo necesario. Por este motivo, dentro de los equipos expertos de cirugía de la obesidad, debe contarse con endoscopistas avanzados, radiólogos intervencionistas, e intensivistas especializados, aunque hoy en día “debe ser” muy poco frecuente tener que utilizar estos medios. El beneficio de una operación de obesidad, compensa sobradamente el mínimo riesgo de estas operaciones en centros y por cirujanos muy especializados.

  1. La recuperación de la operación es muy larga y necesitas mucho tiempo para volver a la rutina:

Con la metodología de protocolos anestésicos mini-invasivos, y cirugía laparoscópica mini-invasiva, no es necesario la utilización de unidades de cuidados intensivos, y el periodo de ingreso hospitalario suele ser de 24 a 48 horas. A los 7 días de la operación, el paciente ya puede realizar una vida normal. Los trabajos que requieran mucho esfuerzo físico, que deben esperar unas 4 semanas.

  1. Después de la operación tendré diarreas…, y no podré hacer una vida normal:

Esto sólo sucede con las operaciones o técnicas malabsortivas. Los equipos que siguen las recomendaciones de la Asociación Americana de Cirugía Bariátrica y Metabólica (ASMBS), sólo excepcionalmente pueden tener este problema con sus pacientes.

  1. A pesar de la operación tienes que hacer una dieta estricta y vigilarte mucho:

Este punto es muy importante, porque efectivamente el paciente tiene que cuidarse “toda su vida”. Pero fíjense que digo cuidarse, que no es lo mismo que llevar una dieta estricta. El paciente debe realizar un cambio integral de los hábitos que le han llevado a la obesidad y a tener que tomar la decisión de someterse a una operación de obesidad.  Pero no es necesario una dieta estricta ni una vida de grandes sacrificios; lo más importante es la constancia y la proporcionalidad, sin grandes altibajos, ni objetivos exigentes… La constancia y la estabilidad es lo más importante.

  1. Tengo que tomar vitaminas toda la vida y puedo tener problemas de salud:

En casi todas las técnicas quirúrgicas para la obesidad, excepto en las técnicas malabsortivas, si los pacientes comen una dieta muy variada y suficiente cada día, las necesidades de suplementos vitamínicos pueden limitarse a la Vitamina B12 y a vitamina D. Los déficits de hierro tan frecuentes, suelen deberse a ingesta insuficiente o a perdidas de hierro por metrorragias excesivas en las mujeres. Los suplementos vitamínicos no causan problemas de salud, porque de hecho son suplementos alimenticios y no fármacos. Una vez se ha perdido todo el peso, y como seguimiento de por vida, es suficiente con un análisis de sangre anual, y sólo en algunos casos semestral.

  1. Con la pérdida de peso se me quedarán “todas las pieles” muy mal…, y tendré que operarme de cirugía plástica:

En nuestra experiencia, sólo un 15% de nuestros pacientes acaban tomando la decisión de someterse a cirugía plástica, porque las pieles excesivas le restan calidad de vida. Una nutrición adecuada y bien cuidada durante la pérdida de peso tras la operación, una buena hidratación y cuidados de la piel, y el ejercicio físico tonificante adecuado, son las mejores armas para prevenir la necesidad de cirugía plástica tras la pérdida de peso.

  1. Con los años se recupera el peso con mucha frecuencia:

La posibilidad de recuperar el peso después de una operación de obesidad, varía mucho, y no es desdeñable; así que la recomendación es que el paciente “se tome en serio” su decisión, y cambie y se cuide para siempre.

Son muchos los estudio publicados sobre la frecuencia de recuperación de peso, y para las operaciones más eficaces, estaría entre un 15 y un 25% a 10 años (Bypass gástrico o tipo SADIS / Cruce Doudenal). Para otras operación tipo restrictivas, la incidencia puede ser mayor.

Los dos factores más importantes son:

  • Que la técnica de la operación esté bien ejecutada, según los parámetros establecidos y aceptados.
  • Que el paciente tenga un seguimiento y apoyo multidisciplinar, y que éste realice un verdadero cambio de sus hábitos de vida y nutricionales.

Con estas condiciones, el resultado a 10 años será claramente positivo, y el esfuerzo habrá valido la pena.

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Operaciones de obesidad no recomendables.

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De los 3 tipos de operaciones de obesidad que se han diseñado, “Técnicas restrictivas”, “Técnicas mixtas” (restrictiva más malabsortiva), y “Técnicas malabsortivas”, son estas últimas sin lugar a dudas, las que en principio no se deben realizar de forma habitual por lo problemas de salud que pueden acarrear. Además, en general las técnicas restrictivas pueden causar una pérdida de peso insuficiente.

Las Técnicas restrictivas más conocidas son: “Banda Gástrica Ajustable”, “Plicatura Gástrica” , “Gastrectomía Vertical o Tubo Gástrico”.

Las Técnicas mixtas mas conocidas y utilizadas son: “Bypass Gástrico en Y de Roux”,  “Tubo Gástrico con derivación duodeno-yeyunal (Bypass tipo SADIS)”

Las Técnicas malabsortivas mas conocidas y utilizadas son: “Mini-Bypass Gástrico o Bypass de una sola anastomosis”, “Bypass Biliopancreático”,  “Cruce Duodenal”, “Técnica de Scopinaro”, otras menos frecuentes.

En general deben evitarse todas las técnicas malabsortivas.

Las técnicas malabsortivas basan su acción, en una desfuncionalización importante del intestino delgado, que puede llegar al 80%, y además asocian una reducción moderada del tamaño del estómago. Son operaciones que a la larga causan una serie de inconvenientes o incluso problemas de salud:

  • Menor calidad de vida.
  • Cuidados de salud: controles de análisis nutricionales frecuentes y de la dieta de la calidad de la dieta.
  • Deposiciones frecuentes y blandas o líquidas. Pueden causar proctitis, pérdidas de nutrientes.
  • Problemas nutricionales, a veces de difícil resolución.
  • Mayor ingesta de vitaminas de por vida.
  • Mayor incidencia de cálculos en la vesícula.
  • Proctitis (irritación crónica del recto – urgencia deposicional).

Los nutrientes que no pueden absorberse y se eliminen por heces, causan una irritación de la mucosa del intestino delgado distal y del intestino grueso. Esta irritación impide aún más la absorción de otros nutrientes que de otra forma se absorberían, como vitaminas liposolubles, hierro, oligoelementos…, causando problemas de salud añadidos.

Son las operaciones más eficaces, tanto en cuanto a resolución de diabetes y problemas metabólicos, y en cuanto a la pérdida de peso. Sin embargo, por sus posibles y frecuentes efectos adversos, son técnicas que la Sociedad Americana de Cirugía Bariátrica y Metabólica (ASMBS), la más prestigiosa del mundo, recomienda NO REALIZAR.

Aún así, podrían utilizarse de forma justificada en casos de doble o tripe obesidad mórbida (IMC>55/60) y/o diabetes importante, especialmente el Cruce Duodenal, es la más reconocida científicamente para estos casos, y la que menos efectos adversos parece que tiene.

En Clínica Obésitas, seguimos estas recomendaciones y no realizamos técnicas quirúrgicas malabsortivas. Buscamos el mejor equilibrio entre eficacia terapéutica y estado de salud postoperatoria. El apoyo por un equipo multidisciplinar experto, y el esfuerzo y la mentalización del paciente, son fundamentales para conseguir un buen resultado a largo plazo. Gracias a las intervenciones más fisiológicas, obtenemos buenos resultados asegurando un buen estado de salud.

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Técnicas intervencionistas de obesidad: Tipos, ventajas y desventajas.

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¿Podemos seguir hablando de una operación?:

La especialización de los profesionales es cada vez mejor, y la tecnología juega un papel crucial para la mejora de todas las intervenciones sobre el organismo.

En manos de profesionales y equipos realmente expertos en Clínica Obésitas, todo ha cambiado mucho, y ya no se puede hablar de “operación” en el concepto clásico, si de “tratamientos intervencionistas por laparoscopia mini-invasiva”  que tienen una dimensión completamente distinta.

Es como cuando se realiza una artroscopia a un paciente, y se resuelve la causa del problema articular y el paciente vuelve a una vida normal en 7 días, o cuando se realiza una operación de rodilla que obliga a una recuperación y rehabilitación de semanas o meses.

Los nuevos tratamientos mini-invasivos para el control de la obesidad, serían más parecidos a una artroscopia que a una operación de rodilla. La estancia en el hospital es de 24-48 horas, y la recuperación de 7 días, y las complicaciones graves son cada vez más excepcionales.

Existen básicamente 3 tipos de operaciones:

  1. Técnicas restrictivas.
  2. Técnicas mixtas (restrictiva más malabsortiva).
  3. Técnicas malabsortivas.

 Técnicas restrictivas:

Basan su acción en la disminución del capacidad del estómago: El paciente se siente saciado comiendo menos cantidad.

Nombres:

  • Banda Gástrica.
  • Plicatura Gástrica.
  • Gastrectomía Vertical o Tubo Gástrico

Ventajas:

  • Más sencillas técnicamente.
  • Menor artificio en el organismo.
  • Con una dieta correcta, no es necesario tomar vitaminas.

Desventajas:

  • Más exigente para el paciente.
  • Mayor tasa de fracasos a largo plazo.
  • No frena prácticamente los picoteos, ni dulces ni salados.

Son las más atractivas para los pacientes por el menor perjuicio, pero son las que más han fracasado históricamente. Entre ellas se encuentran la Técnica de Masson utilizada en los años 1980-1995 de forma masiva y la Banda Gástrica Ajustable, utilizadas entre los años  1990-2010 en todo el mundo, por su simplicidad y eficacia a corto plazo. Sin embargo, con el tiempo se produjeron fracasos mayores del 50% a más de 10 años (por no perder el peso esperado, o por recuperarlo con los años).

Actualmente se utilizan como técnicas restrictivas la Gastrectomía Vertical Laparoscópica (también llamada Tubo Gástrico o Manga Gástrica) y en mucha menor medida la Plicatura Gástrica Laparoscópica.

 La Gastrectomía Vertical se está utilizado con éxito en todo el mundo, superando en muchos centros al Bypass Gástrico. A esta técnica se le conocen algunos efectos endocrinos (disminución de la Ghrelina y cambios en otras mediadores hormonales), además de los puramente restrictivos. Esto podría ser una de las causas de conseguir uno de los mejores resultados de la historia de para una cirugía restrictiva. Sin embargo, se espera una alta tasa de fracasos con el paso de los años, por una mala selección de los pacientes, un mal trabajo en los meses postoperatorios y una técnica quirúrgica mediocre que facilite la dilatación del Tubo Gástrico.
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La Plicatura Gástrica Laparoscópica es una versión simplificada de la Gastrectomía Vertical, donde, no se secciona y se retira curvadura mayor del estómago, sino que se plica o pliega hacia dentro. La eficacia restrictiva es menor con el tiempo, y además está la posibilidad de que el estómago se despliegue por abusos dietéticos, vómitos por ingesta abusiva (parte de los puntos de la plicatura ceden). En estos caso, el estómago incrementa su capacidad de forma brusca y el paciente puede recuperar el peso perdido con cierta facilidad.
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 En la tabla puede ver nuestro grado de recomendación para estas operaciones.

  Complej. técnica Fracasos a 5 años. Grado Recomen Otros de interés
Banda Gástrica 5 50 % 2 Util en cirugía revisión
Plicatura gástrica 6 20-30 % 5-7 Pacientes jóvenes y con buen perfil
Tubo Gástrico 7 15-20 % 7-9 Pacientes con buen perfil
Bypass Gástrico 8 15 % 10 Pacientes con mal perfil o sdr. metabólico
Bypass SADIS 10 10 % 10 Pacientes con mal perfil o sdr. metabólico
Cruce Duodenal 10 10 % 10 Sólo pacientes condiciones especiales

Técnicas mixtas:

Basan su acción, en la disminución del capacidad del estómago, y se complementan con una desfuncionalización parcial del intestino delgado, de manera que se reduce un 40-45% la superficie de absorción.

Nombres:

  • Bypass Gástrico en Y de Roux.
  • Bypass tipo SADIS (Tubo Gástrico con derivación duodeno-yeyunal).

Ventajas:

  • Ayuda más al paciente, mayor pérdida de peso.
  • Más eficaces frente a la diabetes del adulto.
  • Mejor resultado a largo plazo (10 años).

Desventajas:

  • Más compleja técnicamente, mayor riesgo quirúrgico (no es manos de cirujano y equipos expertos).
  • Mayores controles de salud.
  • Debe tomar vitaminas de por vida.

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Son las menos atractivas inicialmente, pero a la larga son las operaciones más equilibradas en cuanto a beneficio, posible riesgo, pérdida de peso a 10 años y curación o mejoría de enfermedades asociadas. Aunque antiguamente se consideraban operaciones muy complejas y de riesgo, hoy en día, en manos expertas y con buenos equipos que realizan estas operaciones con mucha frecuencia, tienen un riesgo pequeño y asumible.

El supuesto inconveniente de tomar vitaminas de por vida, no es realmente una gran carga para el beneficio que aportan; no son fármacos sino suplementos alimenticios que no dañan al organismo.

Técnicas malabsortivas:

Basan su acción, principalmente en una desfuncionalización importante del intestino delgado, que puede llegar al 80% del total de la superficie de absorción. Además, siempre asocian una disminución del tamaño del estómago, aunque con frecuencia se deja un estómago con bastante capacidad. Al paciente se le ofrece un volumen de ingesta bastante aceptable, que el paciente percibe como una ventaja, aunque a la larga casi siempre acarrea problemas.

Nombres:

  • Mini-Bypass Gástrico o Bypass de una sola anastomosis (existen variantes etiquetables como mixta o menos malabsortivas)
  • Bypass biliopancreático.
  • Cruce Duodenal.
  • Técnica de Scopinaro.
  • Otras menos frecuentes.

Ventajas:

  • Son las que mayor pérdida de peso producen.
  • Son muy eficaces frente a la diabetes del adulto.
  • Las que mejor resultado podría esperarse a 10 años, en cuanto a pérdida de peso.

Desventajas:

  • Menor calidad de vida.
  • Cuidados de salud más complejos: controles de análisis nutricionales frecuentes y de la dieta de la calidad de la dieta.
  • Deposiciones frecuentes y blandas o líquidas. Pueden causar proctitis, pérdidas de nutrientes.
  • Problemas nutricionales, a veces de difícil resolución.
  • Debe tomar vitaminas de por vida.

Las operaciones malabsortivas, muchas veces asociadas a estómagos más grandes que permiten al paciente comer cantidades digamos “complacientes”, son una mala mezcla. Y es así, porque si finalmente esos nutrientes se absorbiesen, el paciente no perdería peso o volvería a ser obeso. De manera que no hay otra posibilidad, que el que esos nutrientes se eliminen por heces, y eso causa una irritación de la mucosa del intestino delgado distal y del intestino grueso, que finalmente disminuye la calidad de vida. La pérdida de esas grasas y proteínas de más, arrastran además otros nutrientes, que de otra forma se absorberían, como vitaminas liposolubles, hierro, oligoelementos…, causando problemas de salud añadidos.

Desde luego son las operaciones más eficaces, tanto en cuanto a resolución de diabetes y problemas metabólicos. Pero si ponemos en una balanza los “beneficios” y los “perjuicios”, ya no se ve tan claro que en general deban utilizarse este tipo de intervenciones.

Son técnicas que la Sociedad Americana de Cirugía Bariátrica y Metabólica (ASMBS), la más prestigiosa del mundo, recomienda NO REALIZAR.

Sólo se realizan en Europa y en Canadá, aunque por apenas un 2% de los cirujanos. Su escasa popularidad se debe a sus efectos adversos.

La técnica del Cruce Duodenal, es de las más conocida y testada científicamente, y sí que puede recomendarse su uso en pacientes especiales como la doble / triple obesidad mórbida (IMC > de 55–60), y /o pacientes con síndrome metabólico muy grave.

Recuerde que lo más importante es una buena evaluación preoperatoria del paciente, por un equipo experimentado. Una vez conocido su perfil dietético y emocional, su historia de obesidad y de fracasos con la pérdida de peso, sus limitaciones por motivos laborales, personales, familiares, de responsabilidad, sus hábitos previos con el ejercicio físico, sus antecedentes familiares de obesidad, y la presencia o no de ciertas enfermedades relacionadas o como consecuencia de la obesidad, se le recomienda al paciente la operación más adecuada.

Además, el paciente necesita un periodo de formación y aprendizaje y aprendizaje postoperatorio. El seguimiento postoperatorio, multidisciplinar, especializado, y la adopción de todas estas medidas aprendidas durante toda la vida del paciente, son claves y responsables en gran medida de unos buenos resultados a largo plazo.

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Cirugía de la obesidad, tecnología y formación de excelencia: Un nuevo enfoque en el tratamiento de la obesidad.

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La cirugía de obesidad en la actualidad, asociada a la última tecnología tanto quirúrgica como anestésica, y unida a un formación de excelencia, ha cambiado completamente el momento y la forma de tratar al paciente obeso. Ya no hay porqué esperar a que la obesidad sea tan grande ni a que el organismo muestre deterioros severos por la obesidad, ni tampoco es necesario aplicar de inicio las técnicas más “fuertes” y por tanto que crean más artificio en el organismo del paciente

Cuando es el momento de operar a un paciente:

La cirugía de obesidad siempre se ha considerado como una decisión muy delicada, que había que meditar muy bien, y que se planteaba como la última alternativa para el tratamiento de la obesidad.

Y realmente ese debe de ser la filosofía general en la toma de decisiones, el paciente debe de hacer todos los esfuerzos posibles por combatir la obesidad, con la ayuda de especialistas expertos, donde se incluya no solo el tratamiento dietético sino también el conductual y el apoyo farmacológico.

Y si el paciente ya “lo ha intentado todo”, y ha perdido peso pero con el tiempo ha fracasado, su obesidad tiene un grado severo o mayor, la padece desde hace más de 5 años, y comienza a afectar al paciente a su vida diaria, física y emocional, puede que haya llegado el momento de decidirse por un tratamiento quirúrgico.

¿Cuál es el perfil más adecuado del equipo que trate al paciente obeso?:

En primer lugar, para este tipo de operaciones, los especialistas se enfrentan a cirugías y pacientes especialmente delicados y complejos, y por ello debe acudirse a Clínicas y cirujanos realmente especializados en la cirugía de la obesidad; y si son centros y/o cirujanos que “sólo” se dedican a la cirugía de la obesidad, tanto mejor.

Una formación de excelencia, una alta casuística de pacientes tratados, con buenos resultados y muy pocas complicaciones, es lo que debe aportar al paciente la tranquilidad y seguridad que busca.

 ¿Una o más técnicas quirúrgicas para tratar la obesidad?

Además, estos Clínicas y cirujanos deben de “disponer” de distintas técnicas quirúrgicas para el tratamiento de la obesidad, de manera que se abandone la antigua tendencia de operar a todos los pacientes con la misma técnica, eligiendo la técnica con más “fuerza”, habitualmente el “Bypass Gástrico en Y de Roux”, mal llamada “reducción de estómago”. Esto suponía una sobre-indicación en algunos casos, además de tener que cargar siempre con efectos adversos asociados a la malabsorción que en muchos perfiles de pacientes (por ejemplo mujer con posibles embarazos futuros) deberían de evitarse en lo posible.

Además, cuando hace años se decidía realizar una cirugía de bypass gástrico a un paciente, se planteaba como una última oportunidad y definitiva, contando que en lo posible ya no habría que “entrar” más en el abdomen del paciente; hasta tal punto, que muchos equipos acompañaban la operación Bypass Gástrico a una extirpación de la vesícula biliar e incluso del apéndice. La idea era, dejar resueltas las posibles enfermedades que los pacientes pudiesen tener con cierta frecuencia y que pudiesen obligar a volver a operar al pacientes, como los cálculos en la vesícula o la apendicitis. Estaba claro que volver a “entrar” en ese abdomen era muy delicado.

Sin embargo, ese planteamiento ha cambiado completamente con el desarrollo de las nuevas tecnologías, las operaciones por laparoscopia mini-invasiva, la anestesia mini-invasiva y sobre todo la super-especialización en el campo de la cirugía de la obesidad. Siempre digo a mis pacientes, que la cirugía de la obesidad es como pilotar un avión supersónico, y es necesario un entrenamiento muy especializado, y la consecución de una cualificación que no siempre se consiguen simplemente acumulando horas de experiencia.

Actualmente, cuando se indica una operación de obesidad a un paciente, no solo consideramos el peso del paciente, sino también su edad, si deseará tener hijos en un futuro, si padece Diabetes del adulto u otros problemas metabólicos, si ha padecido algún trastorno de la conducta alimentaria (TCA), y también desde luego, su perfil dietético, principalmente picoteador o gran comedor. Además, también tendremos en cuenta que la operación que decidamos practicarle, puede que no sea la definitiva, aunque lo esperado y deseado es que sí lo sea, que no tengamos que volver a operar al paciente.

Sin embargo, hoy en día, en manos de cirujanos especializados y con la última tecnología a su disposición, el paciente puede ser operado en más de una ocasión por su problema de obesidad, sin correr un riesgo excesivo. Esto nos permite, elegir una técnica quirúrgica para el paciente más optimizada o adecuada a su caso, y a su momento biológico , y no solo pensando que podría fracasar y que deberíamos de utilizar la técnica más agresiva por defecto. Además, no es necesario desde luego, realizar operaciones innecesarias en ese momento como la extirpación de la vesícula y/o del apéndice.

¿Puede el paciente operarse dos veces de obesidad?

Claro que puede, y hasta tal punto se ha implantado esta idea, que se han desarrollado técnicas específicas para complementar a técnicas quirúrgicas previas que han resultado insuficientes. Este es el caso de la operación de Tubo o Manga Gástrica (gastrectomía vertical nombre científico), que podría realizarse de inicio en casi todo los perfiles de pacientes, con la ventaja de que sólo tiene una función restrictiva y con ello son necesarios menos controles y menos cuidados médicos a lo largo de la vida del paciente.

Si a largo plazo, esta operación no obtuviese el resultado previsto por el paciente volviese a recuperar peso, puede realizarse una operación complementaria, en la se añadiría a la operación de tubo gástrico, una derivación duodeno-ileal,. Con ello conseguiríamos, sin tener que modificar el Tubo Gástrico realizado años atrás, una operación de Bypass tipo SADIS, que contiene una parte malabsortiva que complementa a la función restrictiva de la técnica de Tubo Gástrico.

Esta operación planteada en “dos fases”, mejoraría el resultado en el que ha fracasado y necesita más ayuda, y evitaría en todos los demás, el tener que convivir con los cuidados de una operación con malabsorción, sin realmente necesitarlo. De esta forma, le damos al paciente la oportunidad de una tratamiento lo más optimizado posible a sus necesidades.

En el caso de una complicación inmediata a una operación: ¿mejor tratamiento médico y evitar siempre una re-operación o mejor plantear una re-operación ?

Aunque este es un tema muy especializado para plantearlo en foro como este, permítanme que lo comente por su importancia.

Hasta no hace mucho tiempo, cuando una paciente operado de obesidad se complicaba en el post-operatorio inmediato, entre en el día 1 y 7 postoperatorio, la recomendación más frecuente era el tratamiento médico o conservador, evitando someter al paciente a una reoperación en lo posible. Sin embargo, desde el desarrollo de la cirugía y la anestesia mini-invasivas, cada vez la reoperación es la opción más utilizada por los especialistas punteros, evitando con ello estancia en UCI prolongadas y posibles complicaciones mas graves.

No significa esto que siempre deba plantearse una re-operación, sino que ésta deja de ser algo que hay que evitar en lo posible, y pasa a ser una herramienta más, tanto diagnóstica como terapéutica, en la misma medida que realizamos al paciente complicado un TAC o una Endoscopia digestiva, y con ello evitamos complicaciones mayores y salvamos vidas. Quizá sea difícil explicar esto a pacientes o familiares, pero es algo así como que, igual que hacemos un TAC o una endoscopia a un paciente recién operado en el que no van bien las cosas, si las pruebas son normales y el paciente sigue sin estar bien, lo que hoy en día debe hacerse es una revisión de la operación sin más dilación, por laparoscopia, aunque sea para confirmar que está todo bien. Algunas veces un TAC puede ser falsamente negativo o normal, y un retraso en el diagnóstico y tratamiento del paciente puede conllevar consecuencias muy graves.

Otras veces el hallazgo de problemas en estas pruebas que pueden resolverse de forma mucho más eficaz y segura mediante una re-operación, en lugar que mediante complicados sistemas y métodos menos eficaces pero que buscan evitar esa re-operación, hoy en día, la actitud debe ser la re-operación.

En ese sentido, la laparoscopia y anestesia mini-invasiva supone una herramienta eficacísima en el manejo del paciente obeso. En nuestra experiencia por ejemplo, las pocas veces que nos vemos obligados a re-operar a un paciente recién operado de obesidad, rara vez prolonga más de 24 horas su estancia prevista inicialmente en el hospital. Eso da idea lo poco que afecta hoy en día a los pacientes la revisión quirúrgica, realizada con la experiencia y medios adecuados.

Antiguamente se evitaba algo así, porque las re-operaciones del paciente por una complicación, podían causar un empeoramiento progresivo del mismo con estancias en UCI prolongadas y peligrosas, y siempre las re-operaciones eran la última opción.

¿Revisar una operación de obesidad que no está “funcionando” correctamente mese después?

Siguiendo la misma línea que el apartado anterior, cuando una operación de obesidad está causando problemas funcionales, o el paciente no está perdiendo el peso correctamente sin encontrar causa que lo justifique, hoy en día puede y debe plantearse una revisión por laparoscopia de la operación previa.

Este es un campo de la cirugía de la obesidad con una variación enorme, y en el que es muy importante la sinceridad por parte del paciente, y experiencia de una buen equipo multidisciplinar que sea capaz de evaluar con frialdad al paciente, en cuanto a la posible causa de una pérdida de peso insuficiente.

Otras veces, problemas con cierta frecuencia como los reflujos severos tras el Tubo o la Manga gástrica, y que pueden resolverse fácilmente mediante una revisión de la operación, siempre que el tratamiento médico no mejore el proceso, o bien obligue al paciente a tener que medicarse demasiado, de por vida.

Igual podríamos hablar de pacientes con alteraciones graves tras un Bypass gástrico, que aunque sean poco frecuentes son muy invalidantes, y como ya mencionaba en un artículo anterior, incluso el Bypass Gástrico puede ser reversible por laparoscopia en el caso de que fuese necesario.

Lo más importante para estas cirugías de, revisión de operaciones de obesidad previas, es que la primera operación se haya realizado también por métodos mini-invasivos, y siguiendo los criterios del cuidado más estricto de los tejidos, y sin sangrados operatorios. Bajo estas condiciones, las cirugía de revisión post-operatoria es posible, y además lo es con seguridad y eficacia, y por tanto el riesgo compensa al beneficio obtenido.

Ciertamente este escrito trata temas delicados y hasta cierto punto propios de los especialistas, pero creo que informan al paciente y familia sobre los últimos avances en cirugía de la obesidad, capacitación y tecnología. Sin embargo pueden confundir y crear expectativas erróneas, de manera que mi ultimo y encarecido consejo, es que utilice esta información para que le ayude a comprender lo que le explique su cirujano de obesidad en momentos concretos, pero no lo utilice para forzar situaciones para las que a lo mejor no está entrenado o no tiene experiencia, o son detractores de este tipo de actuaciones, el equipo de obesidad que a usted le está tratando o aconsejando.

Un cordial saludo

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