Se me ha dilatado el estómago y recupero peso tras una operación de Tubo o Sleeve Gástrico.

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¿Porqué me sucede esto? ¿Se me puede volver a reducir el estómago (rehacer el Sleeve), en una nueva operación? ¿Esta operación tiene más riesgo que la primera operación que me hicieron? ¿Deberían de hacerme otro tipo de operación distinta tipo Bypass Gástrico?

Estas son preguntas que habitualmente se hacen a sí mismos los pacientes, y que nos transmiten en nuestras consultas. La recuperación del peso tras una operación de obesidad es un drama para el paciente. Es un fracaso para si mismo, y también frente a sus familiares y personas de su entorno, con los que vivió la decisión de la operación y alegría la de la pérdida de peso y de su cambio de vida inicial.

El estómago que queda tras una operación de Tubo o Sleeve gástrico, debe de tener una capacidad del equivalente a un plato de postre a los 6 meses de la cirugía, y con el paso del tiempo, nunca debería de sobrepasarse la capacidad de medio plato llano (la base de un plato llano convencional), como capacidad total máxima. Es decir, ese medio plato llano, debe de incluir toda lo que se coma en una comida, incluido el postre.

¿Porqué me sucede esto?

Si la técnica quirúrgica está bien realizada y se ha extirpado todo el fundus del estómago (que es la parte que se puede dilatar fácilmente), el estómago queda con una forma tubular, como una manguera, o como si fuese el intestino delgado, y no tiene tendencia a dilatarse con el tiempo. Si durante la operación se ha dejado un poco de fundus, el estómago puede tener cierta facilidad para dilatarse, pero aún así, el factor externo (comer de más y forzando durante meses) es imprescindible.

Cuando ha pasado más de uno o dos años de la cirugía, y los pacientes se van olvidado del esfuerzo que les supuso la operación previa, los nervios, la incertidumbre, la alegría de la pérdida de peso, el cambio integral de su vida, las felicitaciones de todo su entorno personal y familiar, cuando todo esto se va olvidando, algunos pacientes vuelven a los malos hábitos. Todo se produce muy poco a poco, durante meses, o incluso años, y después de comer un poco mas, y un poco mas, cada comida, día tras día. El estómago se vuelve a dilatar, no como antes desde luego, pero cuando el paciente percibe que le cabe claramente más, y se siente culpable, “tira la toalla” y comienza con los desórdenes alimentarios, y poco a poco recupera buena parte del peso perdido.

¿Se me puede volver a reducir el estómago (rehacer el Sleeve), en una nueva operación?

Técnicamente es sencillo volver a reducir el estómago nuevamente, pero ¿es esa la solución que se le debe ofrecer al paciente?. ¿No sería más razonable, después de un estudio clínico, psicológico y hábitos nutricionales, ofrecerle una operación que le pueda ayudar más y mejor en un futuro?.

Sin duda la respuesta a estas cuestas cuestión es que sí, que la cirugía debe de ser otra distinta, y que la reducción simple del estómago que se ha vuelto a dilatar dejando nuevamente un estómago tubular no es la solución.

Esta es, la conclusión a la que han llegado un equipo de expertos en cirugía de obesidad del hospital universitario de Amiens, en Francia, y que han publicado en la prestigiosa revista científica Surgery for Obesity and Related Disease 14 (2018) 490-499. En este estudio sobre 46 pacientes a los que se les practica un re-sleeve o nueva resección tubular, obeservan claramente, que la tasa de complicaciones durante la operación, es algo mayor que cuando se hace la operación por primera vez. Esto se debe a que estos tejidos que han sufrido esa dilatación forzada, no tiene la misma “fuerza y resistencia biológica” que el tejido que ha sido sometido a ese estrés. En es sentido proponen una serie de modificaciones técnicas para disminuir en lo posible esa mayor incidencia de complicaciones.

Otro aspecto interesante de este estudio, es que después de realizar un seguimiento de los pacientes tras rehacer el Sleeve, de hasta 4 años, y concluyen que sólo debería de realizarse el esta operación, en el caso de que se debiese a un error técnico (dejar más fundus residual del debido) durante la primera cirugía.

¿En el caso de decidir volver a operarme por recuperar el peso, deberían de hacerme otra operación tipo Bypass?

Efectivamente eso es lo que indican las Guías Clínicas y los protocolos de la mayoría de las Sociedades Científicas. Existen distintos grupos de técnicas quirúrgicas para el control de la obesidad, con un grado de eicacia o “freno” progresivamente mayor: 1º Restrictivas (tubo o sleeve gástrico), 2º Mixtas (Bypass gástrico en Y de Roux) y 3º Malabsortivas (SADI-s, Cruce Duodenal, Bypass de una sola anastomosis, Bypass biliopancreático). La gran mayoría de los grupos están a favor de que si se decide revisar una operación de obesidad por haber fracasado la primera, se debe de elegir una técnica más “fuerte” que la anterior, y que en este caso debería de ser el Bypass Gástrico en Y de Roux o el SADI-s por el diseño específico de esta última.

Como siempre el especialista es el que tiene la última palabra, y estos artículos sólo sirven para concienciar y prevenir si es posible el fracaso, y para orientar a los pacientes que desgraciadamente tengan ese problema. Recuerde además, que en casos complejos, las segundas opiniones pueden ser muy importantes.

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